Cómo crear un rincón para videollamadas profesionales en casa

El teletrabajo forma parte ya del día a día de muchos de nosotros. Algunos trabajamos así desde hace ya años, otros, con las circunstancias actuales, han tenido que adaptarse en pocos meses a él. Si bien es cierto que tener un rincón de trabajo en casa es posible, quizá un espacio para realizar videollamadas profesionales es un poco más complicado y teniendo en cuenta que las comunicaciones vía videollamada han aumentado más de un 60%, no es un tema para dejar a un lado. Hoy os damos algunos consejos que podrían veniros bien para crear un rincón de videollamadas en casa.

La ubicación correcta

Uno de los puntos más importantes es el de la ubicación de ese espacio para las videollamadas. Para ello, recuerda que es esencial encontrar el espacio con mayor tranquilidad y silencio posible. Si tenemos una estancia cerrada, tipo estudio, en el que además trabajamos diariamente, no será problema encontrarlo. No obstante, es posible que tu lugar de teletrabajo esté en una zona de paso, por ejemplo. Intentemos en estos casos encontrar un rincón en el que la cámara enfoque a una zona controlada, así evitaremos que entre en el encuadre algún miembro de la familia sin querer.

La conexión controlada

No sólo tenemos que contar con una buena conexión a internet. También tenemos que asegurarnos que el espacio en el que realicemos las videollamadas reciba cobertura suficiente. Asimismo, también tiene que ser un rincón en el que podamos tener enchufes por si el portátil o el dispositivo que usemos se queda sin batería.

Un soporte estable

Si usamos nuestro ordenador portátil no necesitaremos soporte, pero si usamos Tablet o smartphone sí. En estos casos, es importante que sea un soporte estable para que la imagen se mantenga fija en todo momento. No queremos que en mitad de una videollamada con nuestros jefes se nos caiga el móvil al suelo ¿verdad?

Cuando probemos el soporte, elijamos siempre un encuadre que favorezca nuestra imagen. Un buen recurso es el de colocar el dispositivo a una altura y distancia adecuada para que la imagen salga lo más centrada posible. Esta distancia debe, además, ser cómoda para poder activar y desactivar la voz o compartir pantalla, entre otras acciones.

Cuidado con la luz

Es necesario tener una luz correcta. Las fuentes de luz natural son de lo más adecuadas, ahora bien, si quedan en nuestra espada, podrían suponer un problema. A contraluz, nuestro rostro no se verá nítidamente. Así, intentad que las fuentes de luz, sean naturales o artificiales, iluminen nuestro rostro. Colocar puntos de luz en los laterales también ayuda.

Cuida el sonido

Si quieres evitar la reverberación durante la reunión, la mejor forma de hacerlo es incluir en el ambiente textiles como cojines o mantas. Esto amortiguará el sonido. Además, si quedan visible podrán dar un entorno mucho más estético.

Orden y decoración

El orden lo es todo, pero también a decoración. ¿Podemos hacer una videollamada con un fondo blanco? Sí, claro que sí, pero no podemos negar que siempre es más estético crear un ambiente especial. Ojo, todo lo que aparezca en la pantalla dice más de nosotros de lo que pensamos. Podemos tener una estantería, sí, también plantas, pero intentad, en la medida de lo posible, evitar colocar piezas demasiado personales.

Podría funcionar muy bien colocar un cuadro, un panel de madera rodeado de plantas o una lámina con una bonita ilustración. Se trata de llenar un poco el encuadre, pero tampoco queremos distraer.

Si quieres algo diferente, comentarte que Ikea puso a disposición de los usuarios de su web una serie de fondos virtuales para hacer videollamadas.

Orden en el estudio para reducir la ansiedad y ser más productivo

El orden nos hace más felices. Es algo que está científicamente probado. Una investigación publicada en The Personlity and Social Psychology Bulletin analizó niveles de cortisol, hormona del estrés, en 60 individuos. Los que tenían sus hogares más desordenados, tenían un aumento de esta hormona. Por su parte, los que contaban con un hogar más ordenado, tenían menos picos de cortisol a lo largo del día. Sí, definitivamente el orden es bueno para nuestra salud mental, pero no sólo en el hogar, también en el trabajo. Contar con un ambiente ordenado hará que estemos menos nerviosos, reducirá nuestra ansiedad y, además, logrará que seamos mucho más productivos. Ordenar relaja, empieza por tu despacho siguiendo con estos tips.

Intenta romper el círculo vicioso

Hay un círculo vicioso en esto del orden. Nos sentimos ansiosos y agobiados y dejamos el cuidado y el orden a un lado. Este desorden nos hace sentirnos mal y aumenta nuestro malestar, por lo que seguimos sin tener ganas de ponernos a limpiar. Sal de esta espiral y piensa que cuando las cosas no están en su sitio, tú no estás bien y produces menos porque precisamente estás pensando en que todo está desordenado.

No te estreses frente al orden

Si ordenamos para rebajar la ansiedad, no tiene lógica que nos estresemos por limpiar. Intenta hacerlo tranquilo, a tu ritmo y sin agobiarte. No tengas prisa, puedes hacerlo incluso en varias veces. El objetivo es tener un espacio de trabajo ordenado, y si eso te va a tomar tiempo ¿para qué agobiarse?

Ordena con todos los sentidos

Parecerá una tontería, pero no lo es en absoluto. Limpiar con música anima, y mucho. En spotify podrás encontrar playlist interesantes, desde música para limpiar hasta canciones relajantes. También puedes probar con tu playlist favorita, con esa música que te hace estar de buen humor ¿quién dijo que no se puede limpiar a ritmo de rock?

No sólo el oído. El olfato o la vista también pueden sernos útiles en esto del orden en nuestro despacho. Intenta abrir las ventanas, deja que la luz entre y que el aire se renueve. Un ambiente fresco, despejado de malos olores y con luz suficiente, hará que estemos más estimulados a la hora de organizar el estudio. Si quieres, puedes añadir algún difusor con tu aroma preferido o aceites esenciales. Si te gusta el incienso, prueba también a añadirlo en tu rutina de orden.

Comenzando por el principio

Parece sencillo, pero lo cierto es que muchas veces lo más complicado es afrontar el caos por el principio. Tantos papeles, tantos folios y libros por todas partes. Lo mejor es marcarte una lista de cosas qué hacer. Por ejemplo, puedes ponerte como prioridad ordenar por fin esos archivos que están completamente descolocados en tu cajón. Liberar de espacio tu mesa e ir buscando un nuevo espacio para todas esas hojas que no dan orden en esa superficie.

Una cita semanal

Sí, no se trata de ordenar una vez y ya. Tenemos que ser constantes. Intenta ponerte una día a la semana para limpiar y ordenar el escritorio. No sólo debes quitar cosas del medio, también es aconsejable y completamente necesario limpiar el polvo. Cuando vemos una superficie limpia y brillante, estamos mucho más inspirados. Si lo mantienes, tan sólo vas a necesitar unos minutos para mantenerlo. Si lo dejas, seguramente el mes siguiente tendrás que volver a invertir más tiempo.

Usa armarios y archivadores

Tu misión es dejar la mesa despejada, para ello será necesario usar más armarios y archivadores. Ten al alcance de la mano lo que uses con frecuencia, el resto puedes meterlo en cajones o baldas, bien ordenado. Si tienes carpetas con información que consultas puntualmente, archívalas en armarios, en la mesa sólo va a molestarte y ocupar espacio innecesario.

Organizar los cajones

Un punto importante es la funcionalidad de tu despacho. Quizá no has pensado nunca en la importancia de tener la cajonera en el lado correcto. Si eres diestro, lo mejor es que tu cajonera se ubique en el lado derecho de tu escritorio. Si eres zurdo, lo mejor será ubicarla a la izquierda. Esto hará que uses los cajones de una forma más rápida y que no te de tanta pereza abrirlos, aunque parezca mentira, funciona.

Intenta dejar en los cajones altos herramientas básicas como grapadora, lápices, marcadores o cuadernos de nota. En la parte inferior deja las cosas que menos uses.

El orden es una buena medicina

Según el estudio que comentábamos al principio, el orden no sólo afecta a nuestra salud mental, un estudio desordenado hará que estemos más cansados, que tengamos más dolores de cabeza, más molestias gastrointestinales y, en definitiva, todas las manifestaciones fisiológicas de la ansiedad. Parece mentira, pero con un poco de orden podemos ahorrarnos muchísimos dolores y quebraderos de cabeza.

Imágenes vía: hola,heyarqui, mujerhoy,witanddelight

 

Las oficinas que revolucionan el teletrabajo

Se llaman StilChest y están revolucionando eso del teletrabajo. Durante el último año, muchos hemos tenido que trasladar la oficina a casa. Lo cierto es que no siempre ha sido sencillo, pues ya sabemos que el espacio que tenemos es limitado, y en muchas ocasiones, todo lo relacionado con nuestro empleo ocupa bastante. En el mejor de los casos, hemos tenido habitaciones para poder montar un despacho improvisado, pero cuando no ha sido así, no nos ha quedado otra que montar estos espacio de trabajo en el salón o en otras estancias de casa. Con esta nueva idea, StilChest, se abre un mundo de posibilidades; y es que se trata de una oficina portátil. Un cubículo que puede abrirse y cerrarse a nuestro antojo y que cuenta con todo lo necesario para ponernos a trabajar. Una vez terminemos, tan fácil como cerrar el despacho y listo.

Una solución adaptada a nuestro tiempo

Fue durante la pandemia cuando la empresa catalana SlitRicart empezó a pensar en la idea de una oficina portátil. Un momento en el que muchos estábamos pensando en qué mesa de casa poder colocar nuestro portátil y nuestros instrumentos de trabajo. Es así como surgió la idea de StilChest, una oficina portátil a la que no le falta detalle alguno, pues puede incluir desde baldas, cajoneras e incluso cafeteras para no tener que movernos de nuestro puesto de trabajo.

La empresa catalana está especialidad en el mobiliario de retail, no obstante, han pasado mucho tiempo buscando un producto propio y parece que han encontrado uno bastante interesante. Un producto necesario que está revolucionando el concepto del teletrabajo y la falta de espacio en la mayoría de hogares españoles.

Espacio fácil de montar

No necesitamos tener un gran espacio para esta oficina portátil. Tiene dos metros de alto y unos 113 cm de ancho cuando está cerrada, así que una vez terminemos nuestra jornada laboral, podremos arrinconarla sin problema alguno. Además, cuenta con ruedas (con frenos) que nos permiten llevarla a cualquier lugar de la casa. Su peso es aproximadamente de 200 kilos, ligero, lo que se dice ligero no es, pero la empresa asegura que están trabajando en nuevos modelos con materiales mucho más ligeros; y es que creen que han dado con un producto que encajará en los deseos del consumidor, pues no tiene límite en ningún sector. Es una oficina que puede adaptarse a arquitectos, diseñadores o informáticos, por poner un ejemplo.

La posibilidad de trasladarla con nosotros

Evidentemente, la idea de buscar materiales más ligeros se hace con un fin, que esta oficina pueda transportarse con mayor facilidad.

Cuando abrimos las puertas, nos encontramos con un rincón abatible de hasta 140 grado en el que, además, se puede personalizar su interior; y es que StilChest cuenta con diferentes modelos adaptables a cada sector, pudiendo tener desde una oficina, un showroom, un pop-up o incluso, en los tiempos que corren, un centro de vacunación portátil.

Un producto útil para la campaña de vacunación

Desde la empresa han querido transmitir la facilidad con la que se podría montar una oficina en casa, pero también algo tan útil en la actualidad como un una unidad medicalizada móvil. SC Health es precisamente eso, una unidad medicalizada móvil que permite transporta un espacio para vacunaciones, cribados, donación de sangre e incluso atención primaria en cualquier lugar. Tan sólo se necesita una toma de corriente.

Emprendedores: peligros de no beber agua en el trabajo

Hace poco os hablábamos de los beneficios de beber agua en el trabajo. La importancia de la hidratación durante todo el día podemos tenerla clara, pero lo cierto es que quizá no nos habíamos parado a pensar que estar bien hidratados repercute directamente en nuestra productividad. Ahora bien ¿qué sucede cuando no bebemos suficiente agua trabajando?

Muchas veces nos ponemos a trabajar de una forma intensa olvidándonos de algo tan sencillo y necesario como beber agua. En la mayoría de los casos nos esperamos hasta la hora de comer, y lo cierto es que esto puede traer consecuencias inmediatas.

No beber agua nos hace rendir menos

No beber agua puede causarnos fatiga, disminución de la función cognitiva o alteraciones del estado de ánimo, entre muchos otros. Un cerebro deshidratado se contrae y requiere de muchísimo más esfuerzo para funcionar.

Según el Instituto de Investigación de Agua y Salud, cuando la deshidratación alcanza un 2% más del peso corporal, nuestro rendimiento y nuestra capacidad de trabajo disminuyen considerablemente, sobre todo en las estaciones más calurosas o incluso en lugares en los que tengamos la calefacción alta.

Nuestra concentración será muchísimo menor. Nos costará mucho más realizar tareas sencillas que en un estado de hidratación óptima podríamos hacer en poco tiempo.

No beber agua afecta en la toma de decisiones

No sólo estaremos menso concentrados y seremos menos productivos, es que, además, la deshidratación, incluso en sus fases más iniciales, afecta directamente en a la toma de decisiones. Estar bien hidratados hará que estemos más “despiertos” y podamos ser mucho más resolutivos. No es que nos de poderes, ni mucho menos, simplemente nos ayuda a usar todas nuestras capacidades al 100%, también la capacidad de reaccionar y resolver problemas.

No beber agua afecta nuestro humor

Trabajar contento también nos hace más eficientes. Trabajando en casa no estaremos en contacto con mucha gente, pero lo cierto es que seguramente tampoco nos seduce la idea de estar todo el día de mal humor.

No podemos hacer nada con el mal carácter de base, pero está comprobado que la deshidratación también puede volvernos más irritables y contribuir a aumentar el mal humor. Varios estudios realizados por universidades como la de Connecticut, estudiaron tanto a hombres como mujeres mediante una serie de pruebas cognitivas. Los resultados eran claros, la deshidratación les provocaba mal humor, somnolencia e incluso dolor de cabeza. Esto último es bastante importante cuando teletrabajamos y estamos muchas horas delante del ordenador.

No beber agua hace que comamos más

Cuando teletrabajamos estamos cerca de nuestra nevera. Es mucho más fácil picar entre horas, pues tenemos nuestra comida al alcance de nuestra mano. En este punto, es importante saber que muchas veces confundimos sed con hambre.

No es nuevo, el trabajo, la ansiedad y el estrés, puede hacer que sintamos ansiedad por comer. Si queremos controlar este apetito desmedido, la mejor forma de hacerlo es estar bien hidratado. Intentemos beber agua cuando sintamos que queremos comer y seguramente lograremos aplacar esa ansiedad.

Tips para trabajar desde casa de forma productiva

En determinadas situaciones, como la pandemia actual que estamos sufriendo o si has cerrado un negocio físico, puede ser que tengas que cambiar tu forma de trabajar. Te resultará extraño cambiar tu puesto en la oficina o en la tienda por un puesto en el escritorio de tu casa. Puede ser que al principio te cueste adaptarte a la nueva situación, eso es normal ya que no estás acostumbrada a que un espacio de tu casa sea ahora tu oficina improvisada. Trabajar desde casa tiene muchas ventajas que irás descubriendo poco a poco, pero tiene el peligro de que no sepas ser productivo. Si te quedas a leer este post te daremos una serie de consejos muy útiles para conseguir rendir al máximo desde tu hogar.

 

Ventajas de hacer “home office”

Trabajar de forma remota tiene las siguientes ventajas:

  • Podrás escoger el rincón perfecto desde el que quieres trabajar: Puedes optar por escoger una habitación, la cocina o el salón comedor, tú eliges donde vas a estar más cómoda.

 

  • Disfrutarás de flexibilidad horaria: Tú misma serás la dueña de tu tiempo y lo organizarás como quieras.

 

  • Contribuirás a la conservación del medio ambiente: Al no tener que desplazarte no tendrás que utilizar ningún medio de transporte que emita gases contaminantes.

 

  • Te beneficiarás de una mayor conciliación de la vida laboral y familiar: Podrás repartir mejor tu tiempo para trabajar y para estar con la familia. No hará falta, si no quieres, que dejes a tu pequeño en la guardería o en un jardín de infancia, aunque hay veces que esto suena muy bien pero si no tienes ayuda para cuidar a los niños y dependiendo de las edades de los peques, puede ser muy estresante. Tratar de hacer de mamá y trabajadora a la vez puede no ser la mejor opción.

 

  • Tendrás más facilidad para realizar horas extras: Al trabajar desde casa estarás más cómoda y no te dará tanta pereza hacer horas extraordinarias. 

 

  • Llevarás una dieta más saludable: Cómo ya no tendrás que comer fuera de casa, no será necesario que te lleves una fiambrera con comida del día anterior ni que tengas que comer en algún lugar comida rápida por falta de tiempo. ¡Pero ojo con picotear en la cocina o llevarnos los snacks al puesto de trabajo!

 

  • Estarás menos estresada: Nadie estará controlándote continuamente cuando trabajes. Te sentirás menos presionada para realizar tus tareas y aumentarás tu rendimiento..

 

  • No tendrás que pensar en cómo vestirte para ir a la oficina: Puedes vestirte cada día como más te apetezca, más de sport o informal.

 

  • Tu tiempo será más productivo: Al no tener que desplazarte a ningún lugar, puedes levantarte un poco más tarde o dedicar un tiempo para hacer tus actividades favoritas, como el yoga, el fitness,…

 

 Tips para ser productivo al trabajar desde casa

Ya has visto que trabajar desde casa tiene muchos beneficios, pero para disfrutarlos es necesario tener mucha autodisciplina. Sin querer, al estar en casa, puedes distraerte con cualquier cosa o no autoexigirte lo suficiente. Con los siguientes tips conseguirás ser más productiva y aprovechar mejor las ventajas que tiene trabajar de forma remota.

 

Márcate una rutina: Al no estar sometida a horarios puedes caer en la tentación de dormir demasiadas horas y de no aprovechar el tiempo en avanzar con tu trabajo. No pasa nada que te levantes más tarde, pero acuérdate de poner en tu despertador una hora para levantarse para evitar pasar toda la mañana durmiendo. Es recomendable seguir una rutina, así que establece siempre la misma hora en tu despertador. Ya verás como poco a poco te acostumbrarás a tu nuevo horario. Si estabas acostumbrada a desayunar nada más llegar a tu trabajo, haz lo mismo en tu casa, levántate, vístete y desayuna antes de comenzar con tu rutina laboral. 

 

Acostúmbrate a vestirte: Trabajar desde casa puede convertirte en perezosa para vestirte, ¡no te quedes en pijama para trabajar! Todas sabemos que cuando nos vemos arregladas somos más productivas porque creemos más en nosotras mismas. No es necesario que vistas con traje, puedes vestir más de sport si lo prefieres, lo importante es que tú te veas bien para dar al máximo en tu trabajo. 

 

Escoge un lugar adecuado para trabajar:  Es muy importante evitar trabajar desde la cama o desde un sofá. Aunque sea muy tentador no es aconsejable, porque acabarás realizando posturas que pueden dañar tu espalda. Lo mejor es que te sientes en una silla que sea confortable, frente a una mesa espaciosa, en una estancia donde entre mucha luz natural para no dañar tu vista. 

 

Haz paradas:  Es necesario que te marques un hábito de paradas en tu trabajo para ser más productiva. Si realizas las horas de trabajo de forma ininterrumpida corres el riesgo de cansarte y distraerte con cualquier cosa. Usa la técnica pomodoro para trabajar desde casa, que consiste en marcarse varias pausas al día de unos 25 minutos para refrescar tu cabeza. Puedes usar un temporizador para controlar los tiempos de las pausas, pero hoy en día también existen determinadas aplicaciones como take a break please, que te ayudará a mantener un ritmo laboral óptimo.

 

Estate siempre activo: Aprovecha los descansos para realizar tareas del hogar, hacer la compra o incluso para hacer ejercicio físico. Si te mantienes activo rendirás más en tu trabajo. Por el contrario, si en tus descansos te relajas demasiado corres el riesgo de quedarte dormida. Si embargo, si es muy positivo, aprovechar algunos descansos para meditar un ratito.

 

Aprovecha la tecnología: No te sientas sola por estar trabajando en casa. Puedes aprovechar las nuevas tecnologías para conectarte con tu jefe o tus compañeros de trabajo. Así tendrás relaciones sociales que te ayudarán a estar de mejor humor y rendirás más. Además, os podéis coordinar mejor en las tareas. La comunicación fluida con tus compañeros mejorará tu productividad en el trabajo. Utiliza aplicaciones como Slack, Skype o incluso Facetime para realizar videoconferencias. 

 

Crea un buen ambiente de trabajo: A algunas personas trabajar desde casa les resulta aburrido. Muchas personas mejoran su rendimiento al ponerse música o al escuchar la televisión de fondo. Se sienten acompañadas y mejoran su sentido del humor favoreciendo así la productividad. Lo más recomendable es que escuches tu música favorita o tus programas preferidos con un volumen bajo para no distraerte demasiado. Yo por ejemplo no necesito ponerme nada, solo un poco de música tranquila cuando llevo ya rato trabajando. Cada uno debe encontrar su fórmula.

 

Establece horarios con tu familia: Al trabajar de forma remota puede ser que hayan momentos de trabajo que tengas que compartirlos con tu pareja o tus hijos. No dejes que te distraigan, por ello lo mejor es explicarles cuales son tus horas de trabajo y cuales son las horas que tienes libres para estar con ellos. 

 

Pon límites en tus tiempos de trabajo: Trabajar desde casa puede llegar a ser incluso adictivo. Lo mejor es que te marques un horario laboral y que disfrutes también de ratos de ocio para estar con tu familia y amigos. No es bueno estar continuamente trabajando, porque te agotarás mentalmente y tu estado de ánimo empeorará. Todo tiene su tiempo y su momento. Márcate un horario laboral adaptándolo a tus responsabilidades familiares y a tus tareas del hogar. Una buena organización es la base de todo. No por trabajar más horas vas a ser más productiva. 

 

Resumen Final

 

Puede ser que por razones de enfermedad, pandemia o por falta de tiempo, te quieras dedicar a hacer “home office”. Al principio, al no estar acostumbrada, puede que te resulte difícil adaptarte a la nueva situación, pero si sigues los tips que te acabo de dar en este post te adaptarás perfectamente y lograrás ser más productiva que en la oficina. Trabajar desde casa tiene muchas ventajas que debes aprovechar. Exígete autodisciplina y verás cómo tu rendimiento será excelente. 

 

¡Disfruta del teletrabajo!

 

 Mesas que te ayudan a teletrabajar

El teletrabajo puede ser un reto para muchas casas. Sí, algunos tendrán la suerte de contar con un espacio extra, una habitación o un rincón en el que poder ubicar su pequeño despacho. No obstante, no todos tenemos esos metros de más. Afortunadamente hay muchísimas opciones que podemos tener a nuestro alcance para que nuestra zona de trabajo no suponga un problema en la distribución de casa.

Un espacio extra en el recibidor

Si tu casa cuenta con un recibidor amplio, quizá podrías mirarlo con otros ojos. Sí, la entrada de casa igual no es la zona que te habías imaginado para trabajar, pero lo cierto es que muchas veces son espacios ideales pues están apartados del resto de la vivienda y cuentan con metros suficientes para colocar una mesa. Si no quieres que ese escritorio esté siempre operativo, tan sencillo como encontrar muebles que se abren y cierran fácilmente. Mesas plegables que pasarán por un aparador, pero que en el momento indicado se transformarán en una superficie lo suficientemente amplia como para poder trabajar en ella.

Mesas que hacen otras funciones

Un pequeño aparador de recibidor que se convierte en mesa no es el único trampantojo que podemos usar. Fijaos en esta preciosa mesa. Un escritorio de líneas modernas, alargado pero estrecho, que puede colocarse en el salón para servir de mesa auxiliar. Podrás tenerlo ocupado con diferentes elementos decorativos, pero al añadir un taburete o una silla, tendrás una mesa perfecta para ponerte a trabajar. ¿Lo mejor? Que estéticamente aportará muchísimo a esta zona de la casa y que si no estamos trabajando puede pasar por un mueble normal que no tiene nada que ver con el teletrabajo.

Trabajar en la cocina

Hablamos de recibidores y de salones, pero lo cierto es que hay modelos de mesas de trabajo que pueden colocarse en casi cualquier rincón.

El concepto de espacio abierto nos ayuda; y es que una cocina abierta al salón, seguramente contará con más amplitud para poder colocar pequeñas piezas como las de la imagen. Una mesa que se esconde tan fácilmente como levantar o bajar su tablón. Un mueble que al quedar recogido no dará la impresión de ser una mesa de oficina improvisada.

Mesas más funcionales

Si buscamos un poco, vamos a encontrar una amplia gama de mueble ideales para el teletrabajo. Casas como Ros o incluso Ikea pueden darnos muchísimas soluciones adaptadas a los espacios más pequeños. Ahora bien, al colocar una zona de trabajo una vez esté nuestra casa ya está amueblada, nos puede limitar un poco con la parte eléctrica. Una buena opción es comprar mesas con diferentes enchufes como conectores USB; y es que no sólo teletrabajamos más, también contamos con aparatos que debemos usar durante el trabajo y que se cargan mediante este sistema. Una manera de tenerlo todo en el mismo sitio sin tener que preocuparnos.

Si lo preferimos, podemos buscar accesorios inteligentes que nos faciliten en trabajo. Ikea, por ejemplo, cuenta con un flexo especial que además de iluminar cuenta con un cargador móvil inalámbrico en la base. Este cargador nos permitirá, entre otros, cargar el móvil solo con situarlo encima.

Imágenes vía: Ikea y Ros